La dificultad de minado de Ethereum ha aumentado de manera inusual al inicio de esta semana, sin relación alguna con la tasa de hash que posee en este momento la red. Este fenómeno, según ciertos analistas, podría estar relacionado con un inicio del ciclo de la bomba de dificultad, que ha incrementado el promedio de tiempo que hay entre cada bloque agregado a la cadena.

El día de ayer, 21 de enero, el promedio de dificultad de minado de Ethereum aumentó a 2.840,844, según Etherscan, luego de haber disminuido entre los días 15 y 17 de enero a 2.571,663. Por otro lado, el hashrate promedio de la red cerró en los 178.144,598 GH/s para ese mismo día, una cifra que ha ido disminuyendo desde el día 15 de este mes en curso.

En los últimos días la dificultad de minado en Ethereum ha aumentado, aunque el hashrate de la red ha disminuido. Fuente: Etherscan.

Se estima que la bomba de dificultad se activará en el bloque 7.370.000, exactamente 3 millones de bloques después de la activación del ciclo anterior. El incremento registrado hasta ahora ha elevado a 16,82 segundos el promedio de tiempo entre cada bloque agregado a la cadena. En algunas oportunidades, superan los 30 segundos de intervalo.

Según los gráficos proporcionados por el analista Thomas Jay Rush, la blockchain podría estar en la primera etapa de un ciclo de activación de la bomba de dificultad. Rush, con ayuda de otros analistas, estudiaron 7.1 millones de bloques registrados en la cadena, tomando en cuenta los valores de dificultad y hashrate del último ciclo de ajuste y comparándolos con los valores actuales.

La bomba de dificultad es un mecanismo programado que se implementó para disminuir las probabilidades de que los mineros continúen ejecutando la Prueba de Trabajo. De esta manera, se presiona el sistema hasta hacer difícil utilizar este mecanismo de consenso, por lo que se deberá cambiar a otro.

En este caso, los analistas identificaron una curva de incremento de la dificultad que se duplica cada 100.000 bloques agregados, sin importar los valores de hashrate que posee en ese momento la red.

El gráfico muestra como la bomba de dificultad (en rojo) se está empezando a activar. Fuente: QuickBlarks.

Más allá de las implicaciones inmediatas, Rush considera que los posibles primeros síntomas de esta activación de la bomba de dificultad en Ethereum pueden pasar inadvertidos para los indicadores de la minería, debido a que durante el último periodo los efectos aparecieron con cierto retraso.

El objetivo de ésta activación era permitir la transición de PoW a Prueba de Participación (o PoS), una meta que se lograría a medida que la bomba de dificultad redujera las ganancias de minería hasta hacerlas poco rentables.

Sin embargo, hoy en día los desarrolladores de Ethereum discuten si deben aplicar un método de consenso que privilegia la figura de un validador de bloques, adjudicado por su participación en ethers, en una cadena paralela. Por lo cual, se estima que esta bomba de dificultad se retrase más respecto a la activación de una bifurcación que cambie la minería a Prueba de Participación.

La próxima bifurcación de Ethereum, conocida como Constantinople, se llevará a cabo en el mes de febrero, luego de haber sido pospuesta en varias oportunidades debido a un grupo de vulnerabilidades descubiertas antes de su lanzamiento.

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Fuente: https://www.criptonoticias.com/mineria/aumenta-repentinamente-dificultad-mineria-ethereum/